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Nintendo pierde a uno de sus fabricantes de chips para las tarjetas de Switch y el formato físico queda más débil

Macronix, uno de los fabricantes de chips para las tarjetas de Switch, retira las memorias ROM que guardan los juegos para centrarse en otras. Las tarjetas físicas no desaparecen, pero un analista prevé más Game Key Cards y más ventas digitales.

Nintendo pierde a uno de sus fabricantes de chips para las tarjetas de Switch y el formato físico queda más débil
4 de noviembre de 2026
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Si sois de los que seguís comprando los juegos en tarjeta, esto os interesa: Macronix, una empresa taiwanesa que fabrica chips de memoria para las tarjetas de Switch, deja el negocio de las ROM. Si esa palabra no os dice nada, es normal: la ROM es el chip que guarda el juego dentro de la tarjeta, lo que de verdad hay dentro de ese trocito de plástico que metéis en la consola.

Lo contó su presidente, Miin Wu, en la presentación de resultados del 27 de octubre de 2026, y ha corrido por X a raíz de este hilo del analista David Gibson, de MST Financial:

Antes de que cunda el pánico: nadie ha dicho que las tarjetas físicas se acaben.

Macronix retirará sus chips ROM poco a poco y no sacará productos nuevos

No es un cierre de un día para otro, sino una retirada gradual. Esto es lo que se sabe:

  • No habrá nuevos productos ROM, y el tercer trimestre de 2026 es el último en el que la empresa desglosa esas ventas.

  • Las ROM son ya el 5 % de sus ventas, frente al 26 % de un año antes. Caen un 39 % interanual, aunque suben un 9 % respecto al trimestre anterior.

  • Su nueva inversión, de 37.800 millones de dólares taiwaneses, va a otras memorias (eMMC y NAND). A las ROM, nada.

Macronix se va en su mejor trimestre porque su capacidad es limitada

Dicho así parece un negocio hundido, y no es exactamente eso. Si las ROM caen un 39 % y aun así su peso pasa del 26 % al 5 %, las cuentas dicen que las ventas totales de Macronix se han multiplicado más o menos por tres. Acaba de firmar el mejor trimestre de su historia, con un margen bruto del 70,5 %.

La explicación de la empresa es que tiene capacidad limitada y prefiere dedicarla a otros chips; su presidente cuenta que los centros de datos le piden más. Vaya, que se ha convertido en un mal momento para fabricar memoria barata para una consola. Es la misma fiebre que ya subió Switch 2 de 469,99 a 499,99 euros, y se veía venir que no se iba a quedar ahí.

Macronix no es el único fabricante de las tarjetas de juego

En X se ha repetido que se marcha «el principal proveedor de Nintendo», pero esa afirmación no es del todo exacta: Nintendo no publica quién le fabrica las tarjetas y, en Switch 2, llevamos desde 2025 leyendo los nombres de ROHM y de la propia Macronix sin que nadie haya documentado cómo se reparten el pedido.

El propio Gibson es bastante más prudente que muchos de los que le citan:

Macronix no es el único fabricante de tarjetas de memoria para juegos de Nintendo, así que las tarjetas físicas probablemente seguirán durante algún tiempo. Pero, en el margen, lo digital crecerá, con más Game-Key Cards (que llevan una clave de descarga, no el juego) y más ventas solo digitales.

Ojo, que esto es su opinión de analista, no un plan de Nintendo. Nadie ha dado plazos ni ha hablado de subidas de precio, y no hemos encontrado ninguna declaración de Nintendo al respecto.

El juego completo en tarjeta ya es minoría fuera de Nintendo

A nosotros lo que nos preocupa es lo que viene después, porque esto llueve sobre mojado. Las tarjetas llave de juego, las polémicas Game Key Card, no llevan el juego dentro: solo una clave para descargarlo. Y ya son lo más habitual en los juegos de terceros, los que no son de la propia Nintendo. El recuento de Nintendo Wire daba en febrero de 2026 unas 55 tarjetas llave y 9 códigos en caja, frente a unos 40 juegos completos en tarjeta, y en esos 40 están también los de Nintendo.

Lo notamos en las tiendas: en GAME, MediaMarkt o Carrefour cuesta encontrar un juego de otra compañía para Switch 2 con todo dentro de la tarjeta.

Las cuentas van por el mismo camino. Ya contamos en mayo que Nintendo las contabiliza junto a las versiones digitales de juegos físicos, una categoría que entre enero y marzo de 2026 superó a las tarjetas tradicionales. Parecen formato físico en la estantería, pero en las cuentas no lo son. Y en Estados Unidos, según Circana, el gasto en juegos físicos nuevos sube un 5 % en 2026 gracias a ellas, con datos publicados en octubre: las tarjetas llave suben un 631 %, en buena parte porque hay muchos más títulos, y todo lo demás baja un 3 %.

Aquí toca especular, y lo decimos como lo que es: un miedo nuestro, no un anuncio de nadie. Si el juego completo se vende cada vez menos, fabricarlo sale más caro y encima hay menos empresas que lo hagan, ¿qué le queda a una editora para seguir pagándolo? No creemos que el formato físico muera de golpe. Lo que vemos venir es un respaldo cada vez más pequeño: los juegos de la propia Nintendo, y ni siquiera todos, porque Pokémon Pokopia ya salió en tarjeta llave en marzo de 2026, y poco más. Y a partir de ahí, que desaparezca del todo ya no suena a exageración.

Tampoco es cosa solo de coleccionistas: si algún día cierran los servidores de descarga, una tarjeta llave sin el juego ya instalado no arranca nada.


Según recuerda Gibson, Nintendo presenta los resultados de julio a septiembre el 5 de noviembre de 2026, y ahí se verá el siguiente dato del reparto entre físico y digital.